UNITS

Robert Janitz & Jessica Wozny

13.05.2021 - 13.07.2021

UNITS

Robert Janitz & Jessica Wozny

 

Dos vectores simultáneos: uno para el optimismo, y otro para la duda

Amy Sillman

 

Existe una conexión entre lo evidente y lo inesperado cuya detección es capaz de revitalizar la percepción de las estructuras con las que coexistimos. En este encuentro la experiencia es irregular y permeable, signo del paso de una energía cuya vibración se esconde en el reposo y en la capacidad de las cosas de caer en su lugar pese a sus obvios vaivenes. La pintura de Robert Janitz y la escultura de Jessica Wozny comparten aquí este carácter partes igual autoevidente y sorpresivo, en el que sus relaciones parecieran simultáneamente perturbar y contener las actividades que las han originado.

 

El espacio en el que se encuentran puede recorrerse como una suerte de red de núcleos, en el que cada obra presenta con claridad el sistema que rige sus procesos a la vez que opaca sus propósitos: no cabe duda de la aparición de las formas, pero es profundamente indeterminada su identidad.

 

En otra doble operación, la subsecuente persecución de signos arroja un mundo tanto encriptado como aludido; el paso veloz de evocaciones orgánicas en el uso del cuerpo y la flexión, así como el descubrimiento de una posible secuencia semántica atribuible al lenguaje. Los repertorios materiales se confunden con la presencia del alfabeto.

 

La pintura de Robert Janitz ha sido creada a través de discretas modulaciones de presión para el recorrido de las superficies mezcladas con óleo y harina, mientras que la materia de Wozny refleja un cercano acuerdo entre superficie y estructura mediante la manipulación directa de distintos tipos de papel, incluida la fotocopia. En ambas obras surge la capacidad del exterior de fundirse con el interior: la confusión entre una textura y una estructura y de una superficie con un fondo. El resultado es una visualidad porosa y rica capaz de dar alcance a nuestro deseo de familiaridad para transformarlo súbitamente: no es sencillo saber a qué distancia podemos comprender lo que ocurre.

 

Los drásticos y a la vez silenciosos efectos de estas operaciones hacen de cada obra un sello en sí misma. Un ente orgánico e inorgánico que se autocalcula en perturbaciones materiales.

 

La obra de Robert Janitz y Jessica Wozny juega con su propia finitud y establece en ello vínculos de lectura hacia su propio interior. Hay una satisfacción en percibir el balance de estas ecuaciones, así como la intuición de cierta soledad autoimpuesta en sus perímetros: pareciera que sus signos no desean abrir ni cerrar las puertas, sino continuar su secreto modo de vida dentro de una ecología permanentemente propia.

 

 

Christian Camacho