Prima Materia

Exhibición Colectiva

09.22.2018 — 10.26.2018

La exhibición colectiva PRIMA MATERIA se basa en el pensamiento alquimista de la existencia de una materia prima que hace que todo exista, el componente original del universo. En la filosofía aristotélica, el concepto alude a la naturaleza desde un punto de vista tanto físico como metafísico, refiriéndose a las plantas como el origen de la animación y la psique universal. En cierto sentido, esta ‘sustancia original’ aparece como una multiplicidad, un conjunto de elementos presentes en la naturaleza, una unidad cósmica. La naturaleza es lo que hace que el mundo exista, y recíprocamente, todo lo que está vinculado al mundo es parte de la naturaleza, por lo tanto es el enlace central entre los humanos y el micro y macro cosmos. Partiendo de la idea de la prima materia como la fórmula definitiva, la composición interna a partir de la cual se forma todo, la exposición presenta un conjunto de obras que resuenan con los fenómenos de la cosmogonía de los elementos y materiales que se encuentran en nuestro entorno.

 

PRIMA MATERIA proporciona un marco desde el cual explorar las narrativas que enfatizan la transmutación de los elementos esenciales que se encuentran en la tierra. Esto incluye diferentes medios, tramas e historias que reflejan más allá los procesos inminentes y los efectos de la naturaleza y la materia como el caos, la decadencia, el impacto humano y la desintegración mientras se superponen las acciones complementarias interdependientes que incluyen el cambio permanente, la transformación, el renacimiento y la creación. No obstante, permaneciendo en un diálogo vital con las realidades políticas sociales, económicas y ambientales de hoy. Juntos, a través de diferentes lentes y medios, la exposición señala la interconexión profunda y continua entre la naturaleza y los gestos creativos humanos. Además, refleja el mundo intrínseco inmanente y trascendente que emerge del mundo natural.

 

Situada en el límite del Minnewaska State Park, la exhibición aborda temas de lo trascendental y de la ciencia, combinando el rol y la praxis del artista con la de un cosmólogo, científico, astrólogo y chamán, como se aprecia en las obras de Ana Montiel, donde combina su práctica espiritual y artística. Influenciada por la cosmología y la física, investiga técnicas de pintura con una alquimia de pigmentos, mientras reflexiona sobre los tonos, el espacio y las capas místicas e intangibles de la naturaleza. Mientras que Alison Kudlow en Sun Interpretation (Veil for Danae) II [Interpretación del Sol (Velo para Danae) II] celebra procesos ritualizados de comunicación con el sol, por medio de la luz que deriva de representar momentos efímeros de la luz solar capturados en el tiempo. Asimismo, en la obra de Andrea Galvani The End [El final], encontramos una investigación y un homenaje al modelo heliocéntrico de nuestro sistema solar. La video instalación presenta el amanecer en el horizonte, desafiando las ideas de los límites (políticos, geográficos, psicológicos) como un punto de separación. Por otro lado, la obra del dúo Faivovich & Goldberg se ha concentrado, por más de una década, en una investigación intensiva y de gran alcance sobre los meteoritos descubiertos en Campo del Cielo, en el norte de Argentina, la cual ofrece nuevas formas de ver y experimentar los resultados terrestres de un evento cósmico que sucedió hace mucho tiempo. En Short Stories about Geometry [Breves historias sobre la geometría] de Mario Navarro, el artista traduce las complejas ideas científicas de un tratado matemático atribuido a Euclides, antiguo matemático griego. Las obras adoptan formas y geometrías que suprimen el texto explicativo de cada uno de los teoremas. Al igual que en la naturaleza, la presencia de secuencias enteras pasa desapercibida, Navarro permite al espectador ver el trabajo como una composición geométrica sin saber la importancia de lo que está viendo.

 

La reflexión sobre el cuerpo, material natural y nuestra relación directa con el mundo, está presente en las instalaciones de Barb Smith, donde manifiesta la tensión entre ver, tocar y recordar. En A Body of Water [Un cuerpo de agua], Liat Yossifor hace un observación similar a través de una óptica única y personal, un recuerdo de la infancia. El filme muestra la reminiscencia de una sensación en un lugar específico de la naturaleza, su cuerpo inmerso en el mar Mediterráneo. La ausencia del cuerpo que yuxtapone con las ondas en la superficie del agua evoca un desplazamiento cultural al tiempo que evidencia el poder de los entornos naturales codificados en la mente humana. Esto también se presenta en el filme de Gonzalo Lebrija donde se registra a sí mismo caminando en el paisaje de la naturaleza como un monumental acto de búsqueda existencial. El entorno natural circundante atrae al espectador a seguirlo en su introspección sobre su lugar en el tiempo y el espacio. Mientras que en el Curl 1[Bucle 1] de Juliana Cerqueira Leite, ella persigue un intercambio simbiótico donde su cuerpo se integra como parte del material, este entrelazamiento crea formas biomórficas táctiles que evocan un útero o una semilla en flor. Por lo tanto, haciendo eco de una entidad multicelular viviente en el proceso de renovación o renacimiento.

 

Entre los artistas que exploran la riqueza de los materiales terrestres en bruto y su relación con la naturaleza está Bosco Sodi, donde su escultura de arcilla permanece condicionada al medio ambiente, evidenciada en la sutil metamorfosis constante de la textura y el color de la superficie de la obra, mientras abraza la esencia del materiales de poder emotivo. En la práctica de Tomás Díaz Cedeño, la transformación de materia orgánica e inorgánica se centra en materiales de culturas marginales que evocan sistemas de creencias periféricos. Mientras tanto, la práctica de Tezontle tiene como objetivo generar esculturas innovadoras mediante la incorporación de vestigios del pasado y las narrativas del contexto inmediato y su relación con la naturaleza. En el caso de Adrián S. Bará, los recursos encontrados en el bosque se convierten en una parte integral de la obra de arte donde árboles, cortezas, suelo y hongos simbolizan elementos de regeneración que producen un encuentro que hace referencia a cambios en la vida y sistema ecológico.

 

El caos juega un papel central en el pensamiento alquímico donde se cree que la prima materia progresa desde la muerte y la decadencia. En cierto sentido, un principio inmutable de la naturaleza es que todo está sujeto a deterioro y colapso como una forma de crear algo nuevo. Esta reflexión está presente en las instalaciones in situ de Tove Storch donde el artista aborda las fuerzas invisibles en la naturaleza que dan forma a nuestro mundo al tiempo que captura el proceso innato de deterioro y contaminación que soportan los seres vivos. Mientras tanto, Ernesto Solana explora la materialidad de los objetos y su relación con los nuevos entornos, sus fotografías y objetos encontrados captan las consecuencias del capitalismo tardío y la narración de objetos decadentes dentro de entornos naturales. Del mismo modo, el trabajo colaborativo de Diego Orendain y Pedro Martínez-Negrete destaca la invasión tecnológica que se experimenta en el mundo a través de un paisaje sonoro formado por grabaciones de sonidos emitidos por materia no viva que imitan o recrean el sonido de un entorno natural. Bored to Death [Muerto de aburrimiento] de Casey Tang hace más observaciones sobre la muerte al examinar las áreas limitantes que recontextualizan y comparan los sistemas encontrados entre dos hábitats para explorar la fijación de los seres humanos con la domesticación como un intento de controlar el caos del mundo que nos rodea. Del mismo modo, los dibujos y pinturas de Peter Brock, están enraizados en el aspecto cotidiano. La observación de las superficies de su entorno informa su interés en temas como la simulación y la dominación de la naturaleza en espacios urbanos. La obra in situ de Owen Armour combina el material de construcción fuera de los espacios urbanos para sugerir los actos interconectados de construcción y destrucción y la huella humana en el mundo.

 

Los artistas han buscado espacios de forma persistente en la naturaleza, fuera del cubo blanco o de la institución. El exterior se convierte en una fuente para comprender y representar nuestro lugar en el espacio. A través de diferentes perspectivas y enfoques individuales, desde video, escultura, pintura y fotografía, hasta instalaciones de sonido e instalaciones in situ, la exposición invita a los espectadores a comprometerse y repensar mediante nuevos esfuerzos la relación entre el mundo y los seres vivos, como una conexión intrínseca que enfatiza la mediación entre los dos. Al igual que un alquimista moderno, cada artista, con su punto de vista particular, actúa como un agudo conductor y conector con el universo.

 

Viridiana Mayagoitia

 

 

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