Para Morelio

Rafa Esparza, Julio Galán, Romeo Gómez López, Bárbara Sánchez-Kane, Ana Segovia, Frieda Toranzo Jaeger

09.10.2021 - 15.01.2022

PEANA se complace en presentar Para Morelio, una exhibición colectiva  que parte de una relectura sobre la obra de Julio Galán y la historia de la  pintura neomexicana. Bajo la curaduría de Deslave (Mauricio Muñoz y  Andrew Roberts) y Ana Pérez Escoto, la muestra reúne el trabajo de Rafa  Esparza, Romeo Gómez López, Bárbara Sánchez-Kane, Ana Segovia,  Frieda Toranzo Jaeger y Julio Galán a través de una perspectiva queer.  

 

Las obras conversan entre sí como un solo ensamble, articulando e  intercambiando expresiones de deseo, humor, juego y cariño a partir de la  autorrepresentación de sexos y géneros no normativos. Para Morelio traza  líneas de observación hacia el pasado y el presente de la producción  artística mexicana, traslapando los tiempos y ejecutando un diálogo  intergeneracional para entender lo queer no como una experiencia  monolítica, sino como un estado donde la raza, el género y la clase  atraviesan las identidades no hegemónicas. 

 

Para Galán el género es un artificio, se muestra como materia e imagen  maleable en un ejercicio lúdico de representaciones que derrumban las  nociones tradicionales de identidad sexual, y cuestionan los aparatos  ideológicos que las oprimen: familia, estado y religión. En un inicio, sus  pinturas establecen tensiones a partir de la culpa y la flagelación sobre el  reconocimiento identitario propio. Fluidos corporales y heridas se revelan a  medias con vergüenza, ocultas bajo mantos, cajas y cortinas que cobijan  todo aquello de lo cual supuestamente no se debería de hablar o mirar.  

 

En un segundo momento, Galán reconoce en la indumentaria una potencia  performática de indeterminaciones. Enmarcando sus escenas y retratos  dentro de una estética que confronta lo infantil y lo lúgubre, lo tierno y lo  violento, coloca como protagonistas a muñecos en atmósferas que bien  podrían ser casas de muñecas. Es ahí donde se observa su estrategia  pictórica, en la cual sobrepone vestimentas, juguetes y objetos de géneros  diversos en una amalgama que desdobla las nociones tradicionales de  identidad sexual.  

 

Dentro de ambos espectros en su producción, tanto en aquella que retrata  la deshonra y en la que celebra la otredad, el cuerpo, el hogar y los artefactos se revelan como elementos centrales. Para Morelio retoma  estos tres motivos en las narrativas visuales del artista y con ello construye  las líneas discursivas que dan forma a las tres salas de exhibición en la  muestra.  

 

En las prácticas de Rafa Esparza, Ana Segovia y Frieda Toranzo Jaeger,  los artistas entablan una relación de cercanía con el cuerpo, y los códigos  raciales, nacionalistas y de género que porta. Esparza trabaja con adobe,  —bloques de tierra que se utilizan para construir viviendas en algunas  zonas rurales de México—, y el cual fabrica en colaboración con su familia.  Este material funciona como recipiente para una serie de retratos donde  familiares y amigos queer del artista con ascendencia mestiza se muestran  en un acto de empoderamiento mostrando sus vestimentas. En sus obras,  más allá de renderizar sombras, Esparza omite la coloración de las pieles  y deja expuesto el color café del adobe para representar los rostros de sus  seres queridos.  

 

Segovia opera a través de un archivo de fotogramas pertenecientes a  películas mexicanas de la época de oro producidas por sus familiares. A  partir de un incisivo análisis donde reconoce los símbolos que influyeron  en la construcción de la masculinidad mexicana, ejerce una serie de  acciones que desmantelan esta hegemonía y revelan sus códigos  misóginos. El artista dirige la mirada del espectador hacia los manierismos,  el homoerotismo y los gestos ocultos en la cultura post-revolucionaria  diseminada por la industria cinematográfica.  

 

En sus pinturas, Toranzo-Jaeger se apodera de las violentas y veloces  máquinas que por excelencia han sido asociadas a la masculinidad: los  automóviles. Les convierte en espacios de erotismo, ternura radical y  poder, donde los cuerpos de mujeres toman los asientos en actividades  que van de lo sexual al divertimento. En los lienzos se observan detalles  bordados, empleando con ello un material históricamente ligado a trabajos  manuales relacionados con la mujer. Esparza, Segovia y Toranzo-Jaeger  muestran los cuerpos como recipientes de tensiones, y las alivian o ponen  en mayor fricción mediante el uso de materiales e imágenes con una fuerte  carga histórica. 

 

Galán y Bárbara Sánchez-Kane comparten un interés por la indumentaria  como artefacto performativo y el hogar como un sitio donde se revelan  relaciones de cuidado o de sometimiento. En sus vestidos, trajes,  esculturas y pinturas, Sánchez-Kane borra las fronteras entre qué individuo  puede portar qué, cómo y con qué propósito, construyendo y destruyendo  con ello las normatividades de género binarias. Genera una revisión a la  historia de la moda y el diseño industrial, colocándolos bajo una lente que  aumenta sus connotaciones femeninas o masculinas para posteriormente  borrarlas, mezclarlas o solo evidenciarlas. 

 

Las esculturas de Romeo Gómez López apuntan hacia los artefactos como  recipientes y catalizadores de deseos. Sus obras, tomando elementos de  la cultura popular, se materializan en la forma de pequeños diorámas,  muñecos y piezas interactivas que visibilizan dinámicas de expresión u  opresión sexual. El artista se concentra en el valor libidinal de los objetos,  y explora con ello su potencia como generadores de una sensibilidad  queer. Sánchez-Kane y Gómez López abordan su producción desde el  animismo de las cosas, y los lenguajes que portan al ser fabricados dentro  de sociedades normativas.  

 

Para Morelio reúne a seis artistas bajo la revisión histórica de uno de ellos,  pero se concibe como una conversación sin jerarquías con el propósito de  profundizar en diversas tensiones de género en México. Evidencia que no  existe una sola manera de concebir la construcción de identidades y  sexualidades disidentes, y que estas se forman en conjunto con la raza, la  clase, el deseo, el hogar, los objetos, la cultura popular y la nacionalidad.  

 

 

Deslave

 

 

Suscríbete a nuestro Newsletter